Mi primera vez en México 🇲🇽

Mi primera vez en México 🇲🇽

Es la primera vez que fui a México, mi esposo me llevó a conocer ese hermoso país como regalo de cumpleaños, fue un sueño que siempre tuve en mis ojos, no fui de vacaciones ni con mucho tiempo libre pero sí tuve claro desde el principio que aprovecharía cada momento que fuera posible para disfrutar todo lo que me pudiera ofrecer este país y esta ciudad (Ciudad de México) en un día a día laboral como lo viven los millones de personas que allí habitan.

Fue una semana de mucho trabajo, de ir diariamente de casa a oficina (algo que no es mi día a día pues normalmente trabajo remoto) pero esta experiencia me permitió sentir esta ciudad como parte de ella por unos días.

Salir a desayunar en calle, almorzar en calle, buscar en la noche tarde dónde comer y qué poder disfrutar antes de acostarme me ofreció una experiencia de sabores y de vida real. Esperar que sea un poquito más tarde para que pase el tráfico, tener mucho frio y luego mucho calor, días de contaminación, estar en tráfico por mucho rato, llegar tarde a veces.

Comí mucho, me encantó comer en la calle de pie, me encantó ver cómo cortan la carne para los tacos, amé cada minuto que comí algo con queso (de mis favoritos sin duda), la comida llegó a mi corazón desde el día uno y siempre pensé "estos sabores podrían conquistar el mundo". Desde el principio tuve claro que no quería hacer tour de restaurantes costosos de alta clase donde me trataran amablemente como toda una señora elegante por pagar más para subir historias fancy en instagram, siempre supe que quería calle, polvo, ver cada día esas majestuosas Jacarandas decorando los caminos, quería vivir realidad.

Fui feliz en cada fracción de segundo que estuve en México, y aunque no fui a todos los rincones icónicos y turísticos que normalmente vendrían personas de afuera a conocer, siento que esta fue la mejor forma de vivirlo por primera vez.

Muchas personas piensan que México es sólo turismo, que si no fuiste a recorrer pirámides, playa, paisajes exóticos, desiertos, etc, no viviste la experiencia. Pero yo lo veo completamente mágico desde su realidad y con los pies en la tierra antes de volver para volar por esos hermosos lugares que también tiene para ofrecer.

Me enamoré de la comida, me enamoré de sus calles, de su cultura, de su historia, de lo simple y lo difícil. Pero sin duda alguna, lo que más me enamoró y por lo cual volvería mil veces de turismo o de trabajo es la calidad humana que se vive en la calle, las personas son hermosas, cariñosas, cálidas, amables, de esas que llenan el corazón con un simple saludo en el ascensor.

Eso es algo por lo que nunca olvidaría esta experiencia, nunca me sentí extranjera, siempre me sentí en casa, muy bienvenida a todos los lugares y con cada persona que conocí. ¡Qué gran experiencia!