El objetivo y el propósito, diferentes pero indispensables.

El objetivo y el propósito, diferentes pero indispensables.

Es común encontrar personas que asumen como sinónimos el propósito y el objetivo de un proyecto, pero la realidad es que son tan diferentes como indispensables. Van de la mano pero cumplen funciones distintas que a la final se encargan de definir y mantener el enfoque del proyecto hacia el producto.

El objetivo es la descripción concreta del punto al cual quieres llegar con tu proyecto, tiene estructura y formas técnicas de expresarlo para lograr la mayor exactitud posible estableciendo el alcance, la delimitación, el momento, el lugar y el público que se verá beneficiado. Es un poco más estricto y realista.

El propósito es lo que conecta y motiva, es la parte donde sueñas en grande y a largo plazo pues se encarga de llevar el objetivo a un nivel macro. Es importante que todo el equipo del proyecto se conecte con ese propósito y sea totalmente consciente que esa es la finalidad de todo el trabajo que realizan, de esta manera van a sentirse más involucrados y motivados.

Uno necesita del otro, simplemente porque el objetivo te conserva con los pies en la tierra y enfocado para no salirte del esquema del proyecto; pero el propósito te mantiene conectado con la causa y te recuerda todos los días por qué lo estás haciendo y por qué es importante entregarse 100% al trabajo que se realiza.

Lo ideal sería contar con ambos y definirlos al inicio del proyecto cuando el equipo se está formando y conociendo lo que vendrá en los próximos periodos de ejecución, de esta manera será mas fácil llegar al producto con mayor exactitud a lo planeado.